Salubristas aún no reciben el Incentivo económico por un trabajo decente

Cada año, los trabajadores de salud reciben el bono denominado Incentivo económico por un trabajo decente, que consiste  en Q3 mil que debe ser cancelado en tres cuotas, a partir de octubre.

A semanas de que finalice el 2020, los salubristas no han recibido dicho beneficio económico, lo cual consideran es un incentivo para el trabajo que han realizado durante la pandemia.

El bono debe ser cancelado al personal de los renglones 011 (personal permanente), 021 (personal supernumeral), 022 (personal por contrato) y 031 (jornales). Son alrededor de 29 mil empleados los que se verían beneficiados.

De acuerdo con Julia Barrera, vocera del Ministerio de Salud, el bono se dará en un solo pago, y son Q90 millones los que la cartera desembolsará para cubrirlo. El pago está en trámite y depende que el Ministerio de Finanzas dé su autorización para que sea depositado en la cuenta de los trabajadores.

“Se hicieron readecuaciones -dentro del presupuesto del ministerio-, ya se solicitó la cuota y estamos pendientes de que el Ministerio de Finanzas la apruebe para liquidar la nómina”, dijo Barrera el viernes pasado, pero han transcurrido los días y el bono aún no ha sido cancelado.

El incentivo económico por un trabajo decente está establecido dentro del pacto colectivo de Salud, el cual establece que “su valor será equivalente al monto que reflejen las economías que presente la ejecución presupuestaria de cada año fiscal”, y se entregará Q1 mil en octubre, noviembre y diciembre.

Este ha sido un año en el que cual los trabajadores de la Salud han tenido que laborar jornadas intensas debido a la pandemia del covid-19, que comenzó en marzo pasado, por lo cual consideran justo que se les abone dicho pago.

“Es una gran decepción y un golpe bajo, el salario es sagrado y más aún cuando estamos expuestos literalmente a morir. No es justo que jueguen con nosotros de esta manera”, dijo un médico que prefirió mantener su nombre en el anonimato.

Por su parte, Luis Alpirez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud, refiere que el único incentivo económico que ha recibido durante estos meses es el bono de riego que fue autorizado por el Congreso y que ascendió a Q850 para cada trabajador, el cual comparado con los que han percibido otras instituciones “deja mucho que desear”.

Además, menciona que el bono por el trabajo decente está en ley, tiene que hacerse efectivo antes de terminar el año, y es una dignificación al trabajo que han realizado durante la emergencia sanitaria, pero únicamente llegará al personal presupuestado, cerca de la mitad de los que laboran en el ministerio.

“Se que el Gobierno está haciendo esfuerzos, el Estado está muy débil en cuanto recaudación porque la misma pandemia vino a limitar el tema de la tributación, entendemos esa parte, pero también queremos manifestar que si hay para otros ministerios, también tiene que haber para nosotros, porque este es un tema de dignificación, además, está en el pacto colectivo”, argumenta el sindicalista, pues ya se tienen los dictámenes técnicos, financiero y jurídico, de los ministerios de Salud y de Finanzas y de la Oficina Nacional de Servicio Civil (Onsec).

Alpirez señala que al principio de la emergencia debieron lidiar con las carencias en los hospitales y en el primer y segundo nivel de atención, principalmente de equipo de protección personal que, incluso, debieron comprar para protegerse del contagio del covid-19. Por ahora la situación ha mejorado, pero están a la expectativa de lo que pueda suceder en las próximas semanas.

La Dirección Técnica del Presupuesto del Ministerio de Finanzas señala que aprobó la modificación presupuestaria solicitada por el Ministerio de Salud para realizar el pago del bono, luego de que la Onsec aprobara la asignación del beneficio monetario. En tal sentido, la cartera salubrista “ya cuenta con la asignación para luego realizar el proceso de pago”.

En riesgo atención a pacientes

Del Ministerio de Finanzas también depende que el Hospital Roosevelt reciba los fondos para cancelar a los proveedores, que durante estos meses suplieron de todos los insumos necesarios a la institución para hacerle frente a la pandemia. No cancelarles podría comprometer la atención a los pacientes, en un momento en el que se espera una segunda ola de contagios del covid-19.

El médico Marco Antonio Barrientos, director del hospital, refiere que se ha gestionado a tiempo la cuota para pagar a las empresas que los han mantenido abastecidos, pero ha habido retrasos por parte del Ministerio de Finanzas.

“Están viendo como solventan esta situación, y tiene que ser esta semana, porque el sistema, tengo entendido, cierra el 21 de diciembre y no hay más que se pueda hacer. Estamos tocando cuanta puerta sea necesaria para cumplir a los proveedores que no nos han dejado de abastecer”, dice Barrientos.

Son Q80 millones los que el hospital tendría que recibir de la cuota de diciembre, con este monto el director indica que podrían solventar la deuda que tienen. Dicha suma está contemplada dentro del presupuesto que se le asignó a la institución este año.

De no pagar a los proveedores, Barrientos señala que estos no podrián recapitalizarse para comprar e importar los insumos que hasta ahora les han proporcionado, como material médico-quirúrgico, medicamentos, equipo de protección personal, y hasta alimentos.

“Allá afuera podrá haber gran cantidad de personas que digan proveer el producto, pero no todo el material que está allá fuera es el adecuado, y debemos abastecernos con lo mejor para mantener seguro a nuestro personal y a nuestros pacientes”, agrega, más ahora que la cantidad de enfermos que llega al hospital cada vez es mayor, no solo de pacientes contagiados con covid-19, sino también aquellos que buscan atención por problemas renales, coronarios, hematooncológicos, además de personas con politraumatismo por accidentes de tránsito y heridas por arma blanca y de fuego.

La Unidad de Presupuesto del Ministerio de Salud informó que se está a la espera de que se reúna el Comité de Programación de la Ejecución Presupuestaria y Financiera (Copep) de Finanzas Públicas para establecer cuándo se trasladará el monto solicitado por el Hospital Roosevelt.

Mientras que la Dirección Técnica del Presupuesto del Ministerio de Finanzas señala que el proceso de este pago corresponde a la cartera de Salud, pues a esta le atañe conocer las gestiones de sus unidades ejecutores.

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